
Londres.- Seguir una alimentación saludable, especialmente basada en la dieta mediterránea o la dieta MIND, podría ayudar a preservar la memoria y disminuir el riesgo de desarrollar Alzheimer, según un estudio publicado en la revista Scientific Reports.
La investigación, que dio seguimiento durante cinco años a unas 1,500 personas, analizó la relación entre los hábitos alimenticios y distintos indicadores relacionados con la salud cerebral.
Los resultados mostraron que quienes mantenían una mayor adherencia a estos patrones alimenticios presentaban un mejor rendimiento cognitivo, además de menores niveles de proteínas asociadas con el daño cerebral y marcadores de inflamación en la sangre.
Entre ambas opciones, la dieta MIND mostró una ligera ventaja en la protección de las funciones cognitivas, al combinar elementos de la alimentación mediterránea con recomendaciones específicas enfocadas en el cuidado del cerebro.
Este patrón alimenticio promueve el consumo de vegetales de hojas verdes, frutas, frutos secos, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, mientras limita productos ultraprocesados, azúcares y grasas poco saludables.
Los investigadores señalaron que los resultados refuerzan la importancia de los hábitos de vida en el mantenimiento de la salud cerebral, aunque aclararon que la alimentación por sí sola no garantiza evitar enfermedades neurodegenerativas.
Recomendamos leer: Una nueva esperanza contra el alzhéimer: investigadores avanzan en terapia génica
El estudio se suma a otras investigaciones que han encontrado una relación entre una dieta equilibrada, la reducción de la inflamación y un mejor funcionamiento cognitivo durante el envejecimiento.
