El jurista constitucionalista Julio Cury manifestó que el proceso judicial que enfrenta el exministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, dentro del caso Calamar, ha sido utilizado —según su criterio— como parte de una estrategia para debilitar políticamente al Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Cury afirmó que las investigaciones anticorrupción desarrolladas por la Procuraduría General de la República se han concentrado principalmente en exfuncionarios vinculados al PLD, situación que considera un tratamiento desigual dentro de la justicia dominicana.
“El caso de José Ramón Peralta responde a un interés de construir culpables en hechos donde no tuvo participación o que simplemente no constituyen delitos”, expresó el jurista.
A través de una publicación en su cuenta de X, antigua Twitter, sostuvo además que el exfuncionario ha sido víctima de una persecución enfocada en afectar la imagen del partido opositor frente al electorado.
Se prevé que este viernes la jueza Altagracia Ramírez, del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, emita su fallo sobre la fase preliminar del caso Calamar.
Durante las audiencias, José Ramón Peralta denunció que nunca fue citado para ser interrogado durante el proceso de investigación, alegando que esa situación vulneró garantías establecidas en la Constitución.
De igual forma, su equipo legal cuestionó las pruebas depositadas por el Ministerio Público, argumentando que gran parte de los documentos incluidos en el expediente no guardan relación directa con las acusaciones formuladas contra el exministro.
La defensa señaló que la cantidad de documentos presentados no necesariamente demuestra la existencia de pruebas sólidas y acusó al órgano acusador de intentar sostener el caso mediante una estrategia de impacto mediático.
Los abogados insistieron en que las imputaciones deben sustentarse en evidencias concretas, legales y suficientes, y no en elementos que, según dijeron, buscan crear una percepción pública negativa sobre los acusados.
También indicaron que dentro del expediente existen documentos repetidos, piezas sin traducir al español y archivos relacionados con empresas o hechos que, aseguran, no tienen vínculos con José Ramón Peralta.
Además, la defensa criticó que parte de la acusación se apoye en declaraciones de testigos cuya credibilidad fue cuestionada durante la audiencia preliminar.
Según los representantes legales del exfuncionario, tras varios años de investigación las autoridades no han podido presentar pruebas directas que demuestren que Peralta participó en actos ilícitos relacionados con el caso Calamar.
El expediente continúa en conocimiento de los tribunales y forma parte de los principales procesos de presunta corrupción administrativa que se ventilan actualmente en el país.