East Rutherford, EE.UU. El Mundial de la FIFA 2026 marcó un antes y un después en el arbitraje con la implementación de nuevas reglas y herramientas tecnológicas que buscaron agilizar el juego, reducir la pérdida de tiempo y mejorar la precisión de las decisiones arbitrales.
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Entre las principales novedades destacó la modificación del protocolo para las sustituciones. Los jugadores reemplazados dispusieron de un máximo de diez segundos para abandonar el terreno de juego; de exceder ese tiempo, su equipo quedaba momentáneamente con un futbolista menos.
Asimismo, la FIFA endureció el manejo de las lesiones. Todo jugador atendido dentro del campo debía permanecer fuera durante un minuto antes de reincorporarse al partido, salvo en las excepciones previstas por el reglamento.
El sistema de Asistencia Arbitral por Video (VAR) también amplió sus funciones durante el torneo, permitiendo intervenir en acciones relacionadas con segundas tarjetas amarillas que derivaran en expulsión, errores de identidad y saques de esquina concedidos de forma incorrecta.

Uno de los casos más comentados ocurrió en los cuartos de final entre Suiza y Argentina. Inicialmente, el árbitro mostró tarjeta amarilla al argentino Leandro Paredes, pero tras la revisión del VAR se determinó que el delantero suizo Brel Embolo había simulado la acción. Como ya estaba amonestado, Embolo terminó expulsado y Suiza cayó en el tiempo extra.
Otra de las medidas que llamó la atención fue la sanción a los futbolistas que protestaron cubriéndose la boca. El paraguayo Miguel Almirón y el ecuatoriano Piero Hincapié fueron expulsados por realizar ese gesto, ya que el reglamento considera que impide evaluar el contenido de las protestas y puede interpretarse como una conducta deliberada para ocultar expresiones ofensivas hacia los árbitros.
La tecnología también desempeñó un papel determinante gracias al chip integrado en el balón, que permitió detectar contactos mínimos con mayor precisión. Esta innovación fue clave para anular un gol de Croacia frente a Portugal en los dieciseisavos de final y validar un tanto de Jude Bellingham contra Noruega en los cuartos de final.
Según la FIFA, la combinación de estas nuevas reglas y avances tecnológicos contribuyó a incrementar el tiempo efectivo de juego y a reducir las interrupciones, consolidando un modelo arbitral más dinámico y preciso durante la Copa del Mundo 2026.